Si estás comenzando a adentrarte en el desarrollo de aplicaciones con Python, seguramente te ha surgido la curiosidad por herramientas que permitan crear interfaces gráficas visuales y profesionales.
Durante mucho tiempo, crear una aplicación propia fue una posibilidad reservada a perfiles técnicos, equipos de desarrollo o empresas con recursos suficientes para asumir proyectos largos y costosos.